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7 roles que están en aumento gracias a la IA

La IA o inteligencia artificial ha llegado para revolucionar la forma en la que entendemos la tecnología y el partido que le podemos sacar a la misma. Sin embargo, existe una cierta polémica en torno a ella, porque tiene potencial para sustituir a los seres humanos en un gran número de trabajos.

El uso masivo de la IA se está dando desde hace unos meses, pero hace años que los expertos estudian cómo será su impacto en nuestro día a día

Curiosamente, siempre se había pensado que los puestos menos cualificados iban a ser los primeros en verse afectados por sistemas informáticos capaces de funcionar de manera autónoma, incluso de aprender, pero resulta que no va a ser así. Es cierto que muchos empleos poco cualificados podrían llegar a desaparecer en algo más de una década, pero las personas con mayor cualificación y mejores puestos tampoco están a salvo. Un buen ejemplo lo encontramos en la empresa NetDragon, especializada en el diseño de videojuegos, que hace unos meses puso a una IA a ejercer las funciones de CEO de la compañía y, desde entonces, el precio de sus acciones ha subido.

Otro claro ejemplo lo vemos en Hollywood, donde guionistas y actores llevan meses de huelga. El motivo: las grandes productoras de cine estarían planificando sustituirlos por sistemas de inteligencia artificial.

Está claro que hay riesgos y que la IA nos genera cierta incertidumbre porque es algo con lo que nunca antes nos habíamos enfrentado. Pero si algo distingue al ser humano es su capacidad de afrontar los problemas y darle la vuelta a la tortilla, como se dice popularmente.

Sí, la inteligencia artificial podría hacer desaparecer ciertos puestos de trabajo, pero también puede brindar nuevas e interesantes oportunidades laborales. No nos vamos a quedar sin empleo, como tampoco se quedaron sin trabajo los obreros del siglo XIX cuando las industrias empezaron a utilizar maquinaria, simplemente tendremos que adaptarnos y hacer ajustes en nuestra forma de trabajar. Porque, por mucho que mejore la tecnología, hay facultades humanas que jamás podrá imitar.

Vamos a tomarnos esto desde el punto de vista más optimista posible y, para ello, hoy analizamos siete roles laborales que se están potenciando debido al creciente uso de los sistemas de inteligencia artificial.

Tabla de contenidos

Ingenieros de prompts

Utilizar la IA es tan sencillo que parece un juego de niños, y lo es cuando la aplicamos con una finalidad lúcida, pero la cosa cambia si necesitamos resultados efectivos para hacer nuestro trabajo.

Es entonces cuando nos damos cuenta de que sus respuestas no son del todo exactas, o no terminan de ajustarse a lo que necesitamos. Al final, acabamos invirtiendo tiempo en hacer diferentes consultas para intentar llegar a la información que nos hace falta. Si lo piensas bien, esto no aporta mucho valor en comparación con lo que hacemos al realizar una búsqueda en Google.

La cuestión es que una IA es una herramienta mucho más poderosa que un simple buscador, y deberíamos ser capaces de sacarle todo el partido posible. Pero para ello debemos ser capaces de darle órdenes muy precisas, y esto puede ser complicado.

Es aquí cuando entra el juego del diseñador de prompts. Los prompts son las órdenes que le damos a la inteligencia artificial para que haga lo que esperamos de ella. Y lo que hace el diseñador o ingeniero es crear instrucciones tan precisas que consiguen que obtengamos la respuesta que buscamos a la primera.

Sus mensajes le dan a la IA un contexto y un marco muy delimitado en el que moverse para buscar información y sintetizarla. Curiosamente, para realizar buenos prompts no hacen falta expertos en tecnología, sino que resultan ser los filólogos y los lingüistas los más adecuados para llevar a cabo esta labor. 

Analistas de datos

La profesión de analista de datos no es nueva, ni mucho menos. Hace décadas que las empresas necesitan tener en plantilla a personas capaces de extraer conclusiones a partir de datos numéricos. Creando informes que sean mucho más amigables y más fáciles de entender para quienes deben utilizar esa información para tomar sus decisiones.

Lo que ocurre es que la profesión de analista de datos ha evolucionado mucho con el paso del tiempo. Antes era un trabajo casi artesanal, de buscar y comparar datos a mano. Pero eso cambió con la llegada de la informática.

Algo tan común como una hoja de cálculo, que permite aplicar filtros y segmentar la información, produjo un salto de calidad en el día a día de los analistas. Ahora podían acceder a los datos de forma más rápida y sencilla.

Después llegó el Big Data, con sistemas tecnológicos capaces de trabajar con miles y hasta millones de datos a la vez. Se podría decir que es la tecnología la que hace el trabajo duro, mientras que el ser humano se dedica a aplicar su capacidad de análisis sobre unos datos que ya están trabajados con la máxima precisión.

La IA revoluciona todavía más el tratamiento de los datos, y nos abre un mundo de nuevas posibilidades a la hora de gestionar la información. Por eso, los analistas de datos son más necesarios que nunca, porque su principal labor es que toda esa información llegue a sus destinatarios de una forma que les resulte comprensible y útil.

Ingenieros en robótica

Podríamos decir que la IA es el software y los robots son el hardware. Si le damos un cuerpo a la inteligencia artificial, esta puede mejorar su capacidad de interacción y de trabajo.

A nivel doméstico tenemos un claro ejemplo de esta combinación en aparatos tan comunes como los aspiradores inteligentes. A un nivel más complejo y que nos parece más futurista, lo tenemos en el aeropuerto de Changi (Singapur), donde un policía robótico patrulla junto a sus compañeros humanos. Se encarga de avisar a las personas si hay algún incidente, y de grabar las intervenciones, entre otras muchas más cosas.

La ciencia ficción ha fantaseado con que los robots inteligentes sean parte de nuestro día a día, y hoy sabemos que esto no es una fantasía. Pero, para que se convierta en un realidad tangible para el conjunto de la población, hacen falta ingenieros especializados en robótica. Capaces de diseñar y construir robots que asuman diferentes funciones. Y por ello, no nos extraña que la demanda de estos profesionales esté en aumento.

Entrenadores de IA

Una de las particularidades de la IA es que es capaz de aprender por sí sola. Sin embargo, como ocurre con los seres humanos, su evolución puede ser más rápida y efectiva si está asistida por alguien que la ayude, que es justo lo que hacen los entrenadores de IA. 

Especialistas cuya misión es desarrollar y mejorar los modelos de IA, para que su funcionamiento sea más efectivo.

El trabajo de estas personas da como resultado sistemas de inteligencia artificial que son capaces de alcanzar todo su potencial. Igual que un entrenador trabaja con un deportista para que este llegue a destacar y dar lo mejor de sí mismo, los entrenadores de IA trabajan directamente con la tecnología para que la inteligencia artificial se especialice cada vez más en determinados campos.

Asesores de ética de IA

¿Puede una inteligencia artificial volverse en nuestra contra? El debate está ahí pero, mientras se resuelve, ya han surgido perfiles que buscan protegernos de este riesgo. Se trata de los entrenadores de ética. 

La IA aprende a base de los datos que tiene disponibles. Por tanto, si la información a la que accede está sesgada, sus resultados también vendrán marcados por ese sesgo. Es decir, que podríamos tener una inteligencia artificial que actuara de forma machista, homófoba o racista (entre otras cosas).

La labor de los asesores de ética es evitar que esto pase, previniendo que los algoritmos puedan llegar a modificarse. Y es que solo así se puede garantizar que el comportamiento de la IA va a ser el deseado.

Expertos legales en IA

Con inteligencia artificial podemos hacer muchas cosas buenas, pero también otras no tan positivas. Por ejemplo, hacernos pasar por otra persona, imitando incluso su voz, o creando información falsa que se distribuya rápidamente por la Red.

La IA es un instrumento que se puede utilizar para delinquir. Incluso está creando delitos que no existían hasta no hace mucho. Como consecuencia, la sociedad va a necesitar a especialistas legales que estén formados en una materia tan específica y tan compleja como esta.

Estos profesionales no solo se encargarán de litigar, sino que también podrán asesorar a los desarrolladores de IA y a las empresas que utilizan estas tecnologías para que lo hagan de la forma más legal posible.

AI Business Development Manager

Bajo este complejo nombre no se esconde otra cosa que expertos en marketing y ventas relacionados con la IA.

Está claro que las empresas van a querer invertir en esta tecnología, pero es un sector en el que cada vez hay más competencia y en el que los productos deben ajustarse lo máximo posible a las necesidades de cada usuario. En este entorno, contar con comerciales especializados será de vital importancia para todas las compañías implicadas en el desarrollo de estas tecnologías.

Con el avance imparable de la IA nos llegan nuevos roles laborales, pero el papel humano en la sociedad y en el trabajo no está, ni mucho menos, en duda. Habilidades blandas como el pensamiento analítico, la flexibilidad, la creatividad y la capacidad para resolver problemas, serán más importantes que nunca en el mundo laboral que está empezando a surgir. 

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