Ventajas del trabajo a distancia y cómo gestionarlo como líder de equipo

El trabajo a distancia, trabajo remoto, teletrabajo, o como prefiramos llamarlo, es una tendencia que se va implantando poco a poco. Aunque su existencia se remonta a hace décadas, fue la llegada de la pandemia y el confinamiento los que provocaron que muchas empresas y empleados tuvieran su primera experiencia con esta forma de trabajar.


Frente a la cultura del presentismo que ha regido en España durante tanto tiempo, el teletrabajo se presentó como un soplo de aire fresco, y le demostró a las empresas que sus equipos pueden rendir igual, e incluso mejor, si no están en la oficina. No obstante, el éxito del trabajo a distancia no solo requiere tener empleados dotados de autonomía y con buenas capacidades para cumplir con sus tareas sin necesidad de estar siendo supervisados de manera continuada, también requiere que haya una buena organización del trabajo a realizar y, en este punto, la labor del líder se vuelve esencial.

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Ventajas del trabajo a distancia

Finalizadas las restricciones asociadas a la COVID-19, las empresas ya han vuelto del todo a la normalidad, pero en muchas de ellas, esa normalidad es algo diferente a la que existía antes de marzo de 2020. Porque ha crecido el número de compañías que han apostado por el trabajo en remoto.

Son pocas las que se atreven con el teletrabajo 100%, pero muchas se han animado con un modelo híbrido que combina días de trabajo en la oficina con días de trabajo desde el domicilio del empleado. 

Las empresas no se suman al movimiento del trabajo a distancia porque sea una tendencia, lo hacen porque les resulta beneficioso y, a la vez, también tiene ventajas para sus empleados. Vamos a ver qué es lo que obtienen a cambio de su paso del modelo de trabajo presencial al 100% a un modelo más flexible en cuanto a la presencialidad:

Ahorro de dinero para la empresa y los trabajadores

Con una menor presencia de empleados en la oficina, la compañía puede plantearse mudarse a otras instalaciones más pequeñas, lo que supondrá un ahorro mensual en lo que tiene que pagar por el alquiler. Incluso si no traslada sus oficinas, consigue reducir su factura en gastos como luz, climatización, agua, limpieza, mantenimiento, etc.

Por su parte, los empleados se ahorran el coste que implica para ellos tener que desplazarse de forma diaria hasta la oficina.

Mejora la productividad

En un lugar de trabajo compartido, las distracciones son constantes: teléfonos que no paran de sonar, gente que entra y sale de la oficina, compañeros hablando entre sí, el ruido de la máquina de café… Por el contrario, el trabajador que desempeña sus labores en su casa está mucho más tranquilo. El nivel de elementos de distracción desciende, y esto le permite concentrarse en lo que está haciendo, lo que mejora su productividad.

Reduce el absentismo

El absentismo es un gran problema para las empresas, porque implica retrasos a la hora de cumplir los objetivos y lleva un coste económico asociado. 

En el poco tiempo que el teletrabajo lleva implantado, ya ha demostrado que es capaz de disminuir la tasa de absentismo. Incluso si el trabajador está cansado, no se encuentra del todo bien, o se nota desmotivado, estará más dispuesto a cumplir con sus obligaciones laborales si puede hacerlo desde la comodidad de su casa.

Aumenta la capacidad de atraer talento

Las empresas que ofrecen trabajo en remoto tienen ventaja competitiva a la hora de atraer el talento a sus procesos de selección, frente a las que no lo hacen. Ahora que los trabajadores han probado lo beneficioso que es para ellos no tener que acudir a diario a la oficina, valoran más a aquellas empresas que les dan la autonomía suficiente como para permitirles trabajar desde su casa, aunque solo sea unos días a la semana.

Mejora la satisfacción laboral

El teletrabajo implica para los empleados un mayor reconocimiento de su autonomía y de su capacidad para trabajar sin supervisión continua, la posibilidad de organizar mejor su jornada de trabajo, y de conciliar su vida personal y laboral. La consecuencia de todo esto es que la plantilla está mucho más feliz y motivada, lo que hace aumentar la productividad.

El papel del líder en el teletrabajo

La figura del jefe autoritario al estilo tradicional es bastante incompatible con el trabajo en remoto. Porque con esta forma de trabajar no existe la posibilidad de hacer una supervisión directa y continuada, de ahí que, ahora más que nunca, las compañías necesiten líderes y no jefes.

El perfil del líder está mucho más capacitado para adaptarse a este nuevo sistema de trabajo, y su papel es fundamental para que tanto la empresa como los trabajadores se beneficien de todas esas ventajas que acabamos de exponer.

Su labor es de vital importancia, porque a él le corresponde organizar el trabajo, asignar las diferentes tareas, asegurarse de que todo el mundo sabe lo que tiene que hacer y dispone de los medios y las habilidades y capacidades para ello y, además, preocuparse de otras cuestiones esenciales para la empresa como salvaguardar la seguridad de la información. Para lograrlo, le irá bien seguir los consejos que vamos a exponer a continuación.

Claves para gestionar el teletrabajo si eres líder de equipo

Dar ejemplo

Una de las cualidades esenciales de un líder es que se convierte en un ejemplo a seguir para su equipo, y esta máxima debe mantenerse incluso en el trabajo a distancia.

Se ha comprobado que, cuando trabajan desde casa, los empleados tienden a alargar su jornada. Incluso si no están delante del ordenador, siguen pendientes de su móvil y de los mensajes de carácter laboral que les puedan llegar. Esto afecta al tiempo de descanso, que acaba siendo menor de lo que debería.

La desconexión digital es ya un derecho reconocido a los trabajadores, y hay que respetarlo. La empresa debe asegurarse de que sus empleados no alargan su jornada más allá del horario pactado y que, fuera del mismo, no son molestados con temas relacionados con el trabajo. En este sentido, el líder debe dar ejemplo. Debe ser el primero en cumplir estrictamente con su horario y no atender temas laborales fuera de su jornada. Si lo hace así, sus subordinados le imitarán y se cumplirá realmente la necesaria desconexión digital.

Potenciar y mejorar la comunicación

Uno de los riesgos asociados al teletrabajo es que se puede romper la cohesión entre los equipos de trabajo y el sentimiento de pertenencia se puede ver afectado de forma negativa. Por suerte, esto se puede evitar si se incentiva la comunicación.

Es responsabilidad del líder abrir todos los canales de comunicación posibles y fomentar el diálogo a todos los niveles. Tiene que conseguir que sus subordinados se comuniquen con él, pero también que no pierdan la relación entre ellos. Una forma sencilla de lograrlo es implementando el uso de una plataforma que permita la comunicación a diferentes niveles: videoconferencia, chat grupal, chat privado, etc.

Revisar el trabajo y potenciar, a la vez, la autonomía

Para permanecer motivados y dar lo mejor de sí mismos, los empleados deben ser conscientes de que al otro lado hay personas que se aseguran de que su trabajo está bien hecho. Corresponde al líder mantener una comunicación constante con todos los miembros de su equipo y darles retroalimentación sobre su trabajo.

No obstante, esto no implica hacer una supervisión excesiva ni estar todo el día encima, porque una de las claves para que el trabajo a distancia funcione y sea productivo es que el empleado tenga un alto nivel de autonomía.

El líder debe demostrarle a los miembros de su equipo que confía en ellos a la hora de afrontar las tareas de manera independiente y autogestionar su tiempo de trabajo.

Proporcionar las herramientas y el soporte necesario

El líder de equipo tiene una relación directa con los miembros del mismo, y está mucho más al tanto de las necesidades técnicas que pueden existir de lo que puede estar un directivo. Por eso, es responsabilidad del líder asegurarse de que sus subordinados cuentan con las herramientas y el soporte técnico que necesitan para hacer su trabajo.

Esto implica dotarles de software y hardware cuando sea necesario, pero también de formación. Ya que de poco sirve tener a mano las últimas tecnologías si quien debe utilizarlas no sabe hacerlo o no conoce bien cómo sacarles el máximo partido posible.

Garantizar la seguridad

Tener a varios empleados trabajando desde diferentes lugares incrementa los riesgos asociados a la ciberseguridad. De hecho, los ciberataques se multiplicaron durante el confinamiento, cuando una gran parte de la población estaba cumpliendo con sus obligaciones laborales desde casa, porque los hackers sabían que en ese momento las medidas de seguridad y protección de los datos habían descendido muchísimo.

Ahora que el trabajo en remoto es algo habitual, el líder es el encargado de asegurarse de que se está garantizando la seguridad de la información, contando para ello con las herramientas técnicas necesarias, y asegurándose de que los miembros de su equipo saben cómo tienen que actuar para reducir los riesgos de seguridad.

El teletrabajo tiene una gran cantidad de ventajas que empiezan a notarse ya desde los primeros días de su implantación, pero también tiene una serie de inconvenientes que se pueden superar si ponemos al frente del equipo a un líder capacitado para hacer frente a este reto.