¿Qué habilidades son imprescindibles en un desarrollador de negocio?

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El desarrollador de negocio se ha convertido en un perfil imprescindible a la hora de conseguir que las empresas alcancen sus metas e incluso lleguen más allá. En muchos casos quien ostenta este puesto también actúa como desarrollador de ventas.   Pero no estamos ante un comercial, sino ante un profesional que debe reunir una serie de habilidades transversales que le permitan explorar caminos diferentes a los habituales para lograr los objetivos marcados.   Se encarga de estudiar a fondo el mercado, así como a los posibles clientes y los proveedores. Todo ello con el objetivo de establecer relaciones a largo plazo que permitan aumentar la rentabilidad del negocio.    En el área de ventas, al desarrollador le corresponde hacer la labor de investigación, prospección y calificación de leads para conseguir luego el cierre de la venta   Como ya te habrás dado cuenta, lo que hace falta en estos casos es un perfil con habilidades y conocimientos multidisciplinarios. El desarrollador debe saber de marketing, de tecnología, de diseño, de liderazgo, etc.   Dado que su trabajo no es sencillo, es imprescindible seleccionar a un candidato que reúna las habilidades idóneas para cumplir con esta misión. Veamos cuáles son.  

Habilidades de comunicación

  Las habilidades de comunicación son esenciales para la gran mayoría de los profesionales, pero todavía más para alguien que trabaja en el campo de la ventas y el desarrollo de negocios. Porque va a tener que estar en contacto directo con perfiles muy diferentes y debe saber adaptar su forma de comunicación.   La comunicación verbal es esencial para el desarrollador de negocio. Sin ella sería prácticamente imposible cerrar una venta o llegar a un acuerdo comercial. Pero hay otras vertientes que también debe trabajar.   Tenemos en primer lugar la comunicación escrita. Es imprescindible, porque muchas veces la primera toma de contacto entre el profesional y un posible cliente o proveedor es a través de un correo electrónico. Hay que asegurarse de que este esté correctamente escrito a nivel gramatical y ortográfico, y de que la idea principal quede expuesta de forma clara y sencilla.   También está la comunicación no verbal, que es tan importante como las anteriores. El profesional debe tener un buen manejo de su cuerpo y evitar ciertos gestos que puedan suponer una barrera a la comunicación. Por otro lado, no está de más que conozca algo sobre el lenguaje no verbal y pueda interpretarlo cuando lo vea en su interlocutor. Esto le permitirá saber si está más o menos lejos de conseguir convencer a la otra parte.   En última instancia tenemos la capacidad para la escucha activa. Porque comunicarse no solo implica emitir un mensaje. Hay que prestar atención a lo que dice la otra parte y saber sacarle partido.  

Habilidades organizativas

  Señalamos al principio de este artículo que el desarrollador de negocio debe asumir diferentes tareas y responsabilidades, así como estar en contacto con diferentes personas y entidades. Esto puede hacer que su día a día sea muy complicado si no se trata de una persona organizada.   Lo primero que debe saber hacer es organizar su tiempo de trabajo, estableciendo un orden de prioridades en las tareas que debe abordar. Estamos ante un profesional que suele gozar de bastante autonomía en su trabajo, así que no puede depender de que sean otros los que le digan qué hacer en cada momento. Es el máximo responsable de establecer su rutina y atenerse a ella.   Dentro de las habilidades organizativas también se incluye la capacidad para fijarse metas. Un desarrollador de negocio debe fijar sus objetivos de forma coherente. Esto le ayudará a gestionar mejor su tiempo y a saber cómo administrar su esfuerzo.  

Habilidades de negociación 

  Cuando se cierra una venta o un acuerdo con un proveedor es porque previamente ha existido una negociación. Es muy raro que un cliente adquiera un producto a la primera, sin rebatir absolutamente nada. Y lo mismo pasa con un proveedor, si se está intentando conseguir una rebaja, es extraño que este ceda de buenas a primeras.   Negociar implica buscar soluciones que sean beneficiosas para todos los implicados. Siendo conscientes de que ambas partes tendrán que hacer alguna renuncia.   Un desarrollador de ventas con una buena capacidad de negociación tiene la habilidad de influir positivamente en los demás, lo que le brinda más oportunidades de llegar a un acuerdo.   Tradicionalmente se identificaba a los buenos negociadores con personas de fuerte carácter y que no estaban dispuestas a hacer concesiones. Hoy en día sabemos que tienen más éxito quienes muestran una forma de ser más abierta, flexible y empática   A la hora de buscar un profesional para ocupar este puesto, es mucho mejor elegir a alguien con buenas habilidades persuasivas antes que a una persona con un carácter fuerte.  

Orientación al cliente

Relacionado también con la venta de nuestro producto o servicio, tenemos la orientación al cliente, que nos permite poner al cliente y sus necesidades en el foco de todo, para poder de esta manera cumplir todas sus peticiones.   Para poder lograr esto es muy importante conocer a nuestro cliente y saber cuales son las necesidades que podemos satisfacer, pudiendo cumplir sus expectativas.    Al buscar un profesional en el área de desarrollo de negocio, es importante encontrar un equilibrio en la orientación al cliente, ya que necesitamos a alguien que satisfaga las necesidades del cliente pero también las de la empresa. 

Creatividad

  Parte del trabajo del desarrollador de ventas es buscar oportunidades y solucionar problemas. Para llevar a cabo ambas tareas es mucho mejor contar con grandes dosis de creatividad.   El profesional creativo no se limita a hacer siempre lo mismo, porque sabe que esto le va a conducir a resultados que ya conoce y que es posible que no desee. Por eso, deja volar su imaginación y trata de encontrar nuevas ideas que lleven a conclusiones diferentes.   La creatividad es la base de la innovación, y esta última debería ser uno de los objetivos más importantes a conseguir por cualquier empresa.   Orientación a resultados   Parte del trabajo de un desarrollador de negocio es conseguir que la empresa crezca, es por eso que la competencia orientación a resultados toma importancia en este puesto de trabajo.   Un desarrollador de negocios tiene que tener la habilidad de establecer objetivos, desarrollar un plan y seguirlo para lograrlos. Es por eso que los profesionales para este tipo de puestos, deben tener esta habilidad bien desarrollada. 

Pensamiento estratégico 

  El pensamiento estratégico es una habilidad que nos permite anticiparnos a las necesidades. Un desarrollador de negocio con una buena capacidad para pensar estratégicamente puede llegar a detectar oportunidades que otros están pasando por alto. Incluso antes de que las mismas se hagan patentes en el mercado, lo cual supone una importante fuente de ventaja competitiva para su empresa.   Sumando la creatividad a esta habilidad que estamos analizando, podemos estar en presencia de una persona capaz de tener una visión del negocio a largo plazo y de aportar nuevas ideas. Esto se traduce en un incremento de las ventas y hasta una disminución de los riesgos.  

Habilidades comerciales

  De nada sirve un buen producto o un buen servicio si este no es capaz de atraer la atención de un posible cliente. Para lograrlo, quien hace la presentación debe contar con unas buenas habilidades comerciales. Ser capaz de despertar el interés y generar un deseo de compra en la otra parte.   El desarrollador de negocio no solo piensa en qué podría vender la empresa sino en cómo podría hacerlo. Para ello debe tener un conocimiento en profundidad tanto de los propios productos o servicios como de los clientes de la marca.  

Habilidades de análisis de datos 

  La tecnología tiene un papel esencial en el día a día de los desarrolladores de negocio. Estos profesionales deben saber manejar herramientas como el software especializado, pero deben ir un poco más allá.   Las herramientas informáticas aportan mucha información. No obstante, no toda ella tiene la misma utilidad. El experto debe ser capaz de “sumergirse” en los datos y buscar aquellos que de verdad puedan ser importantes para desarrollar su trabajo.   Es más, el desarrollador de negocio debería ser proactivo en lo que a tecnología se refiere. Localizando aquellas soluciones que puedan ser más efectivas y ayudar a la empresa a alcanzar sus objetivos.   Cuanto mejor sepa manejar los datos, más fácil le resultará también llegar a información útil como el ROI o retorno de la inversión. Estas métricas le permitirán justificar sus decisiones y presentar sus argumentos frente a sus superiores.  

Pasión por el aprendizaje

  Nos encontramos en un entorno cada vez más cambiante. Las habilidades que hoy en día son esenciales para un profesional podrían cambiar en el futuro, complementandose con otras nuevas.   Además, hay que tener en cuenta que van a seguir apareciendo nuevas herramientas y desarrollándose formas novedosas de trabajar. Por tanto, el desarrollador de negocio no puede conformarse con sus habilidades y capacidades actuales.   Es importante que se trate de una persona con afán de superación y siempre dispuesta a seguir formándose y aprendiendo, porque va a necesitarlo si quiere seguir siendo un buen profesional.   Tolerancia a la Presión   Actualmente la tolerancia a la presión es una habilidad importante para muchos puestos de trabajo por el entorno tan cambiante en el que vivimos. Esta competencia refleja la capacidad de una persona de llevar a cabo diferentes tareas en situaciones de alta exigencia.   Al buscar un profesional de desarrollo de negocio, una habilidad importante a tener en cuenta es la tolerancia a la presión, ya que se enfrentará a situaciones de alto estrés y exigencia donde tendrá que desarrollar de forma impecable sus tareas.     ¿Cómo saber si estamos ante el desarrollador de negocio perfecto?   Las habilidades necesarias para asumir el puesto del que estamos hablando no siempre son innatas en la persona, se pueden desarrollar con la formación y experiencia adecuadas.   Es posible que los candidatos que se presentan para cubrir el puesto no tengan al 100% todas estas habilidades, pero hay que saber ver el potencial en ellos para evaluar si estamos ante la persona idónea.   Quizá no sea un experto en lenguaje no verbal, o no maneje del todo bien las herramientas de última generación, pero este tipo de cosas tienen solución.    El desarrollador de negocios ideal es aquel que obtiene una puntuación alta en estas habilidades, pero es igual de importante prestar atención a su actitud. Lo que buscamos es una persona que sienta pasión por el trabajo a realizar, curiosa, con ganas de aprender y con humildad. Si tiene estos rasgos, puedes dar por seguro que no le costará desarrollar esas habilidades o capacidades de las que ahora mismo puede carecer.   Con un buen proceso de integración en el negocio, el nuevo empleado puede convertirse en uno de los más valiosos.    Hirint es una plataforma de evaluación y selección de personas, que mediante assessments inteligentes filtra y clasifica a los candidatos según el ajuste con la vacante. Con Hirint puedes identificar las competencias de cualquiera de tus candidatos y su nivel de desarrollo.    Pásate al lado de la selección por competencias, reserva una reunión con nosotros AQUÍ.