“Ghosting” laboral: consejos para evitarlo

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Que las relaciones laborales son complejas, es algo que nadie duda. Sin embargo, en los últimos años parecen haberse puesto de moda ciertas conductas entre los candidatos a un puesto de trabajo. Conductas que suponen un grave perjuicio para las empresas. Una de las más graves es el ghosting laboral.

 

Si tienes un negocio o trabajas en el ámbito de los Recursos Humanos, seguramente hayas tenido que enfrentarte en más de una ocasión a este problema. Lo bueno es que, tomando una serie de precauciones, podemos evitarlo. Vamos a ver cómo.

 

¿Qué es el “ghosting” laboral?

 

Ghosting es un término anglosajón con el que se hace referencia a la extendida conducta de cortar una relación sentimental sin dar una explicación a la otra persona, simplemente desapareciendo de su vida. Por ejemplo, dejando de seguirla en redes sociales o bloqueándola en WhatsApp.

 

Este fenómeno también se ha extendido al ámbito laboral. Puede darse tanto durante el proceso de reclutamiento como durante los primeros días de trabajo de una persona en una empresa. Lo que ocurre aquí es que el candidato o el nuevo empleado deja de contactar con la empresa sin motivo aparente para ello y no es posible localizarle.

 

Veamos dos ejemplos:

 

  • La empresa X inicia un proceso de selección para buscar un recepcionista. Recibe el currículum de un candidato cuyo perfil se ajusta a lo buscado y contacta con el para confirmar una entrevista. Ambas partes convienen día y hora para reunirse, pero llegado el momento el aspirante no aparece. Cuando la empresa intenta contactar de nuevo con él, esto ya no es posible.
  • Después de realizar todo el proceso de selección, una empresa contrata a un nuevo comercial para el área de ventas. Las partes convienen que la relación laboral empezará el lunes siguiente, pero llegada la fecha el nuevo empleado no aparece. O va a su puesto los primeros días y luego deja de hacerlo. De nuevo, sin dar ninguna explicación y sin que sea posible localizarlo.

 

Una conducta con un coste muy alto para la empresa

 

El principal inconveniente del ghosting laboral es que para la empresa supone una pérdida de tiempo y de dinero

 

En el primer ejemplo que veíamos, la compañía ha acabado dedicando recursos a concertar una entrevista que nunca se ha producido. Recursos y tiempo que podría haber empleado en buscar a otros candidatos y entrevistarlos.

 

El segundo caso es todavía más grave, porque la empresa afectada ha invertido sus recursos en un proceso de selección que ha completado, ha efectuado una contratación, y al final se encuentra con que no tiene un empleado con el que ya contaba. Además, deberá reorganizar de nuevo las tareas entre sus trabajadores hasta que encuentre a alguien que pueda cubrir la vacante.

 

En aquellos casos en los que la persona ha empezado a trabajar y luego “desaparece”, las consecuencias son todavía peores. Porque ese empleado se ha podido llevar material de la empresa y, además, cuenta con información que es importante mantener en secreto, como las claves de acceso a ciertos programas.

 

Tanto si se da al principio del proceso de selección como si ocurre una vez producida la contratación, el ghosting tiene una serie de efectos perniciosos que las empresas quieren evitar a toda cosa. Y la verdad es que lograrlo está en sus manos. Para empezar, hay que saber qué está ocasionando esa conducta por parte de los candidatos/trabajadores y luego buscar remedios.

 

Causas del ghosting laboral

 

Aunque esta conducta es responsabilidad de quien la lleva a cabo, suele ocurrir que en muchos casos está motivada por cosas que la empresa no ha hecho bien.

 

Ofertas de trabajo poco claras

 

La principal causa de que muchos candidatos deserten durante el proceso de selección es que, cuando la empresa contacta con ellos, se dan cuenta de que lo que se les ofrece no es lo que ellos pensaban.

 

Esto suele estar motivado por el hecho de que las ofertas de empleo que se publican no son del todo claras. Con frecuencia faltan datos básicos que ayudarían a los posibles candidatos a elegir mejor si aplican o no. Por ejemplo, el salario que se va a percibir, el  lugar de trabajo y las funciones a desempeñar.

 

Exigir días de prueba antes de contratar

 

Es una práctica común en muchos sectores exigir a los candidatos que demuestren su valía pasando por un período de prueba que dura unos días. Período que se realiza antes de la contratación.

 

Esto hace que el candidato pueda ver a la empresa como una entidad que no es seria y quiere aprovecharse de él. En consecuencia, lo más probable es que acabe desapareciendo sin previo aviso.

 

Sobrecarga de trabajo en los primeros días

 

Todo empleado necesita pasar por un proceso de adaptación (Onboarding) por muy bien que su perfil encaje con el exigido para el puesto a cubrir. Si desde un primer momento se le exige a la persona que dé el 100% y se le abruma con tareas y responsabilidades, esto hará que el estrés se dispare.

 

Si además coincide que en esos primeros días de trabajo ha habido demoras en el departamento de Recursos Humanos y no se ha firmado el contrato de trabajo, existen muchas posibilidades de que nos encontremos con un empleado fantasma que, sencillamente, un día dejará de venir a trabajar.

 

Ausencia de vínculo entre la empresa y sus empleados

 

El proceso de adaptación (onboarding) de un empleado a una empresa no solo está relacionado con las tareas y responsabilidades que debe asumir, también con su vínculo con sus compañeros, sus superiores y la compañía en sí misma.

 

Si pasado el proceso de selección el empleado se siente “abandonado” por la empresa y nadie le muestra mayor interés, es posible que tome la decisión de marcharse para no volver.

 

Miedo a dar la cara

 

Una de las principales razones por las que nos encontramos con trabajadores y candidatos fantasma es que se trata de personas que tienen miedo a dar la cara. Una vez que comprueban que el trabajo no era lo que ellos esperaban, prefieren abandonar sin decir nada.

 

Pero esto no solo está causado por la forma de ser de quien realiza el ghosting, también influye la conducta de las personas de la empresa con las que se ha relacionado. Si estas no se han mostrado lo suficientemente cercanas, la probabilidad de que la otra parte tenga miedo a decir que no quiere continuar en el proceso de selección, o que quiere dejar el empleo, es mayor.

 

Consejos para evitar el ghosting laboral

 

Una vez que conocemos las principales causas que dan lugar a esta conducta, podemos empezar a tomar medidas para reducir su incidencia.

 

Evitar el ghosting de los candidatos

 

  • Redactar ofertas de empleo lo suficientemente claras, huyendo de ambigüedades y potenciando la transparencia.
  • Solicitar al candidato diferentes formas de contacto para poder localizarlo en caso de ser necesario.
  • Crear un canal bidireccional. Facilitarle al candidato varios medios de comunicación a través de los que pueda contactar con los responsables de la selección.
  • Mejorar el proceso de reclutamiento para asegurarse de que los candidatos que van avanzando dentro del mismo están realmente interesados en el puesto.
  • Apostar por la evaluación competencial, esto ayuda a conocer más al candidato y ayuda a predecir como será su comportamiento en el futuro 
  • Ofrecer un trato amable y cordial a los candidatos. Intentando crear un ambiente de confianza desde el primer momento.
  • No alargar demasiado los procesos de selección de personal.
  • Solicitar referencias de otros lugares en los que haya trabajado el aspirante  para conocer un poco mejor su perfil a nivel laboral y personal.

 

Evitar el ghosting de los empleados

 

  • Firmar el contrato el primer día efectivo de trabajo. Esto reduce mucho las posibilidades de que el nuevo empleado no vuelva tras sus primeras jornadas de trabajo.
  • No exigir días de prueba sin contratación. Los contratos incluyen un período de prueba que es el que debe usarse en estos casos. Esto aporta más seguridad a ambas partes, evitando el abuso por parte de las empresas y conductas como el ghosting por parte de los empleados.
  • Facilitar la integración de los nuevos trabajadores con un buen proceso on boarding. Proveer al empleado de una guía donde pueda encontrar información útil sobre la empresa, sobre los procesos de trabajo y la cultura organizacional. Promover también su integración en los equipos de trabajo, tanto a nivel formal como a un nivel más informal, facilitando la interacción social. Que vea que es valioso tanto para la empresa como para sus compañeros.
  • Ajustar el nivel de exigencia a los conocimientos, experiencia y el tiempo que lleva en la empresa el nuevo trabajador.
  • Ofrecer capacitación para ayudar al empleado a que conozca la forma de trabajar en la empresa.
  • Brindar estabilidad económica y emocional.

 

Evitar el ghosting laboral está en las manos de las empresas. Son estas las que deben hacer ajustes en sus procesos y en la forma de tratar tanto a los candidatos como a los nuevos trabajadores. Si consiguen que todos aquellos que mantienen un contacto con la misma por motivos laborales se sientan cómodos, los episodios de “desaparición” se reducirán drásticamente.

 

Además, realizar todos estos ajustes que hemos visto mejorará el employer branding, lo que ayudará a atraer y retener el talento.