Consejos para empezar a aplicar las tendencias de Recursos Humanos en 2023

Hace unas semanas veíamos con detalle las tendencias de Recursos Humanos en 2023, y al analizar las mismas nos dimos cuenta de que la gran mayoría de las empresas iban a tener que implementar cambios si querían adaptarse a ellas.

Estamos ya en un nuevo año, y ahora es buen momento para actualizar algunas viejas formas de trabajar y de entender las relaciones laborales que ya se han quedado obsoletas. Veamos qué pueden hacer las compañías para adaptarse a las tendencias que están llegando.

Tabla de contenidos

Implantación del trabajo híbrido

Los empleados ya han probado las bondades del teletrabajo y no desean renunciar a él. Al mismo tiempo, las empresas siguen siendo férreas defensoras del trabajo presencial, ¿qué se puede hacer entonces?

La solución pasa por implantar un modelo híbrido que combine días de trabajo en la oficina con días de trabajo desde casa, y así todo el mundo estará feliz. 

Lo primero que tiene que hacer la empresa es pensar en cómo va a implantar este sistema. En este sentido, son muchas las soluciones que se pueden adoptar:

  • Se pueden implantar una serie de días en los que necesariamente se trabajará desde casa. Por ejemplo, los lunes y los martes.
  • O bien, se puede dar una flexibilidad total a los empleados. Se establece el número de días al mes en los que se puede hacer teletrabajo, y cada trabajador puede gestionarlos como desee.

Esta última solución es más útil, porque permite una mejor conciliación de la vida personal y familiar. Así, si un empleado tiene a su hijo enfermo, quizá le venga mejor sumar varios días de teletrabajo de una sola vez, de esta forma, no desatiende ni a su familia ni a su trabajo.

Por supuesto, también es necesario dotar al personal del equipo necesario para poder trabajar desde casa.

Desarrollo de las habilidades blandas de los empleados

Las soft skill siguen marcando tendencia en el campo de los Recursos Humanos, pero ya no se buscan solo en las nuevas incorporaciones a la plantilla. Las empresas empiezan a ser conscientes de que dentro de ellas hay mucho talento potencial y hay que hacerlo aflorar. En consecuencia, tienen que buscar sistemas que permitan a los empleados desarrollar nuevas habilidades blandas.

La clave está en empezar por hacer una evaluación de la plantilla, a fin de detectar a aquellos empleados que están más capacitados para seguir progresando profesionalmente si reciben una buena formación. Una vez identificados los mismos, hay que desarrollar y aplicar un plan de formación.

Pero no basta con quedarse en la teoría, hay que pasar a la práctica. Las empresas deben brindar a sus trabajadores la oportunidad de probar esas nuevas habilidades y talentos que han desarrollado, y esto puede requerir una movilidad horizontal o incluso vertical dentro de la plantilla.

Proactividad en el cuidado de la salud mental

Los casos de síndrome de burnout o del trabajador quemado se han disparado en los últimos años. Por eso, las empresas han convertido en una de sus prioridades para este año el cuidado de la salud mental de sus empleados.

La clave pasa por humanizar el trabajo, lo que los anglosajones denominan work-life balance y nosotros conocemos como conciliación. Las compañías deben comprender que sus empleados tienen una vida más allá de su trabajo, y tienen que empezar a ser más flexibles.

Algunas de las medidas que se pueden tomar son:

  • Ajuste de la jornada, pasando del tradicional modelo partido a una jornada intensiva.
  • Implantar flexibilidad horaria a la entrada y la salida.
  • Establecer un sistema de trabajo híbrido.
  • Repartir bien las tareas para que no se produzcan sobrecargas de trabajo.
  • Ofrecer talleres sobre salud mental.
  • Aplicar la desconexión digital.

Cambios en las formas de liderar

Hace unos años se pasó del modelo de jefe al de líder, pero esto no es suficiente. Las relaciones laborales han seguido evolucionando, y el liderazgo actual no se parece en nada al que había una década atrás.

Las empresas necesitan líderes efectivos que redefinan la dinámica líder-empleado para convertirla en una dinámica persona-persona, ya que esto es mucho más positivo a la hora de alcanzar los objetivos empresariales.

En consecuencia, los líderes tienen que deconstruirse, analizar bien el entorno, y resurgir como los profesionales que las empresas necesitan en este momento concreto. Esto no debería suponer demasiado esfuerzo, porque precisamente la adaptación al cambio es una de las capacidades imprescindibles en quien ejerce el liderazgo.

No obstante, el trabajo no debe partir solo del líder. La compañía debe ayudarte, formándole, y brindándole el apoyo que necesita a la hora de implementar los cambios que van a ser necesarios para poder realizar su labor de una manera más efectiva.

Potenciar la progresión profesional

Una de las tendencias de este año es la necesidad que tienen las empresas de mejorar la experiencia de sus empleados para incrementar su tasa de retención. Pero incrementar la fidelidad de los trabajadores es complicado si estos tienen la sensación de que no pueden seguir avanzando en su carrera profesional.

La Gran Renuncia que se ha venido produciendo en Estados Unidos desde 2020, ha puesto sobre la mesa el hecho de que los trabajadores que no ven oportunidades de crecimiento en su trabajo acaban por dejar su empleo. Frenar esta situación, es algo que está en manos de las empresas.

La solución pasa por el upskilling y el reskilling, que consiste en capacitar de manera continuada a los empleados, hacerles desarrollar nuevas habilidades y capacidades, permitirles seguir siendo útiles para la empresa.

Y no solo eso, también hay que potenciar la promoción interna. Si cada vez que la compañía necesita cubrir una vacante acude al mercado laboral a buscar al candidato ideal, esto genera un cierto resentimiento entre la plantilla actual, que se siente minusvalorada. No se trata de cubrir todas las vacantes con empleados de la empresa, pero hay que intentar buscar un equilibrio entre la promoción interna y la selección externa.

Además, como hemos dicho en alguna ocasión, la promoción interna no tiene que darse necesariamente en vertical, también puede ser en horizontal, poniendo a un empleado en otro departamento en el que puede rendir mejor.

Aplicar la digitalización al reclutamiento

La transformación digital es algo totalmente necesario para empresas de todo tipo y tamaño. La no adaptación a los avances tecnológicos implica perder oportunidades de progreso, e incluso que el negocio se quede obsoleto.

Las empresas vienen aplicando las nuevas tecnologías en áreas como la gestión económica y administrativa, pero han descuidado el campo de los Recursos Humanos, donde resulta que la digitalización puede ser especialmente útil.

Aquellas compañías que deseen sumarse a una de las tendencias más importantes de este 2023, deben empezar por abrazar las bondades de la Inteligencia Artificial (IA) dentro de los procesos de selección. Ya hay herramientas muy avanzadas que permiten hacer la criba curricular de forma totalmente objetiva y eliminando cualquier sesgo personal, lo que consigue que los procesos selectivos avancen de forma más rápida y su resultado tenga más posibilidades de ser exitoso.

Aplicando diferentes herramientas digitales al proceso de selección, el personal encargado del reclutamiento puede centrarse en labores de alto valor añadido, como el diseño de entrevistas por competencias que permitan conocer en profundidad las habilidades y capacidades de los aspirantes.

Los pasos necesarios para aplicar los cambios y sumarse a las tendencias de RRHH en 2023

Ya hemos visto algunas de las posibles medidas que pueden poner en marcha las empresas para adaptarse a las tendencias en gestión de Recursos Humanos que están llegando, pero antes de llegar al punto de elegir la acción que se va a aplicar, hay que dar unos pasos previos.

Lo primero es hacer un análisis detallado del punto de partida de la organización con respecto a las tendencias. A continuación, hay que valorar si de verdad existe el compromiso para empezar a hacer cambios, teniendo en cuenta que este es un procedimiento que afectará tanto a la propia empresa como a sus empleados.

Si se decide que sí, que hay compromiso, lo siguiente que hay que hacer es diseñar la estrategia. Definir los objetivos que se quieren conseguir y establecer un plan de actuación. En este sentido, es bueno establecer un marco temporal para llevar los cambios a cabo, esto evita los retrasos a la hora de pasar a la acción.

Hacer todos los cambios que hemos visto a lo largo de este artículo quizá no sea posible en un solo año, así que es mejor plantearse tres o cuatro objetivos realistas e ir a por ellos.

Tras esto, llega el momento de buscar las herramientas necesarias para hacer esos cambios y después es hora de empezar a trabajar para alcanzar las metas. Monitorizando en todo momento lo que se está haciendo, para comprobar si las medidas están siendo realmente efectivas o si es conveniente hacer algún cambio.

Las nuevas tendencias en Recursos Humanos son una realidad a la que las empresas tienen que adaptarse y, para lograrlo, deben ser proactivas y empezar a aplicar cambios que puedan ayudarlas a seguir progresando y a convertirse en un lugar en el que todo el mundo quisiera trabajar, porque esta es una de las mejores fuentes de ventaja competitiva que se pueden tener en la actualidad.