Cómo puede ayudar una cultura corporativa sólida a combatir los efectos de la pandemia

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A las puertas de cumplir dos años de la llegada del COVID-19 a nuestras vidas, y aún en la sexta ola, los fenómenos como la fatiga pandémica o el síndrome del trabajador quemado (burnout), se han convertido en un grave problema social que afecta directamente al mundo laboral. Muchas personas presentan un estado de agotamiento físico y mental prologando en el tiempo, motivado por las restricciones pandémicas y el estrés del trabajo.

 

Un nuevo informe de la American Psychological Association revela que el agotamiento laboral está en su pico más alto en todas las profesiones. El estudio recoge que el 79% de los trabajadores han experimentado estrés laboral en el mes anterior a la encuesta, y casi 3 de cada 5 empleados declararon haber sentido los efectos negativos del estrés laboral como la falta de interés, motivación o energía a la hora de desarrollar sus funciones. Por su parte, el 36% informó cansancio cognitivo, el 32% padeció agotamiento emocional, y el 44%, fatiga física, lo que supone un aumento del 38% desde 2019.

 

Esta falta de motivación generalizada afecta de manera directa a las organizaciones que ven cómo desciende la productividad y aumenta exponencialmente la movilidad del talento hacia otro trabajo. Para hacer frente a esta situación, la cultura empresarial se ha convertido en uno de los principales soportes organizativos de un negocio, ya que afecta a todas sus áreas.

 

Una cultura corporativa sólida, centrada en crear entornos motivadores y
comunicativos, y con un buen manejo del tiempo, puede ayudar a mejorar tanto la retención del talento como los ingresos de una empresa. Llevar a cabo una cultura organizacional adecuada se ha convertido en imprescindible para la estabilidad, la longevidad y la percepción de la organización.

 

 ¿Qué es la cultura corporativa?

La cultura corporativa, organizacional o de empresa, es el conjunto de símbolos, creencias, valores, costumbres y prácticas del grupo de personas que forman parte de una organización o negocio.

La cultura corporativa es el denominador común por el que se aprueban todas las decisiones y conductas dentro de una organización, y se refleja en cómo los trabajadores desarrollan sus funciones, e interactúan con los clientes y de manera interna.

Puede generarse de manera orgánica, o desarrollarse intencionalmente según la dirección en la que la empresa se mueve en lo que respecta a estilo, prioridades y valores. Para establecer una estrategia de cultura organizacional lo primero es tener claras las ideas a instaurar, establecer de manera coherente las necesidades que harán falta para llevarlas a cabo en un periodo de tiempo a medio o largo plazo.

Una fuerte cultura corporativa es una ventaja competitiva y existe una necesidad global de cultivarla. Su importancia radica en que representa la fórmula que guía, motiva e inspira al equipo y atrae a los clientes. Es por ello, que las culturas más participativas y abiertas suelen generar mejores nieves de satisfacción entre sus empleados y mejores ventas.

 

Los 5 elementos fundamentales en una cultura corporativa

La reconocida revista Harvard Business Review, identificó cinco características importantes en las culturas corporativas de éxito:

– La visión: Se trata de la perspectiva ideal del futuro que la empresa quiere alcanzar. Es imprescindible que sea realista y alcanzable.

– Los valores: Se refiere a la mentalidad y la ética que se encuentran presentes en las actuaciones de la empresa. Los valores son los rasgos que definen a la empresa que deben ser conocidos por todos los miembros de la organización.

– Las prácticas: Son los métodos tangibles que utilizan las empresas para poner en práctica sus valores.

– Las personas: El capital humano que conforma una empresa, tanto empleados como directivos. El conjunto de sus comportamientos y valores caracterizan a una empresa.

– Su historia: El origen y la motivación del nacimiento de compañía es fundamental para definir el crecimiento de la empresa y formar su imagen pública.

 

¿Cómo construir una cultura corporativa fuerte?

Pero en una cultura corporativa, tan importante es tomarse el tiempo para definir las claves de esta filosofía, como el saber comunicarlo de manera interna, motivando e inspirando a cada trabajador de la organización.

 

La comunicación

Ser claros a la hora de comunicar es esencial. La transparencia comunicativa de manera interna ayuda a tener que todos los componentes de una organización tengan la misma visión de qué es lo que está pasando y hacia dónde se dirigen. Una buena comunicación reduce considerablemente los niveles de estrés entre los empleados.

Para lograr una buena comunicación hay que tener en cuenta:

– El estilo comunicativo. Estudiar los tiempos y los formatos de comunicación y analizar la manera de transmitir los mensajes.
– La empatía. Adaptar el mensaje a cada destinatario, atendiendo a sus
circunstancias, ayudará a prever su reacción y la consiguiente resolución de dudas o problemas.
– Retroalimentación. La empresa debe crear una cultura abierta que permita a los empleados compartir sus ideas, sugerencias e inquietudes.
– Lenguaje inclusivo. Una empresa está formada por muchas personas y todas deben sentirse incluidas en los mensajes de una organización.

 

Aprendizaje continuo

Desarrollar un lugar de trabajo dónde se fomente el aprendizaje hará que los empleados se sientan apoyados y satisfechos. A través de programas, seminarios, o actividades grupales el equipo continuará con el desarrollo de sus capacidades personales y profesionales.

 

Inclusividad y diversidad

La inclusividad laboral otorga una perspectiva mucho más completa, por ello es clave en una cultura corporativa. Hay que saber incorporar el valor de diferentes vivencias, características, puntos de vista, formaciones para poder adaptarse a diferentes entornos y enfoques. Las empresas más inclusivas y diversas son más resilientes y encuentras soluciones con más facilidad que las que todavía no lo son.

 

Espíritu de equipo

La construcción de un espíritu de equipo ayuda a fortalecer la cultura corporativa. Esto puede hacerse mediante actividades conjuntas, ya sea en un contexto profesional o recreativo. Reforzar los vínculos de unión entre los empleados y fortalecer los principales factores de cohesión que necesitan los equipos ayudan a mejorar la confianza, la comunicación y el compromiso con la empresa.

 

Conclusiones

La esencia de la cultura corporativa es dotar de cohesión a la organización, y así crear una seña de identidad en el mercado. Además de conseguir popularidad, una cultura empresarial sólida es un recurso interno que fortalece la implicación y el compromiso, y se convierte en una herramienta competitiva en el mercado que favorece la retención y consecución de talento. Uno de los bienes más preciados.